Jefferson Savarino (i) de Venezuela celebra un gol, en una fotografía de archivo. Foto Paolo Aguilar/EFE.
La selección de Venezuela está compitiendo de manera muy satisfactoria en las eliminatorias sudamericanas clasificatorias al mundial de 2026, la misma que se desarrollará en Estados Unidos, México y Canadá (actualmente en la cuarta posición). Tiene un equipo sólido con buenos jugadores que saben competir al más alto nivel, demostrando capacidades individuales y colectivas sobresalientes que hacen que se obtengan resultados importantes que le permitan ilusionarse con clarificar por primera vez a una copa del mundo de fútbol. Su entrenador, el argentino Fernando Ariel Batista, ha inculcado mucho temperamento, confianza, seguridad a sus jugadores y un sistema muy interesante que logra plasmar adecuadamente y hace que los jugadores se sientan cómodos. En seis fechas solo han sido derrotados una sola vez y por la mínima diferencia. Sus principales figuras que descolocan sobre el resto son el guardameta Rafael Romo y el volante de avanzada Yeferson Soteldo. Es bueno decir que este equipo tiene una mentalidad positiva y muy sólida que quiere lograr grandes cosas y ya estos jugadores en el mundial Sub-20 de 2017 perdieron la final solo por una mínima diferencia ante Inglaterra.
El evento resaltó la importancia de proteger los recursos naturales y hubo conferencias sobre la importancia de las dunas y los manglares.
Todas esas estadísticas le sitúan como favorito al MVP de la MLS, un premio que si finalmente ganara colocaría quizá la guinda más apropiada a un 2024 de constantes altibajos para Messi en EE.UU.
Esta noticia fue duramente criticada por los asiáticos, en su gran mayoría, y también por gran parte del mundo entero.
Esta semana llega con victorias, pero también con sospechas y actitudes y resultados que nos hacen levantar la ceja.